Diseña tu 2025: Una metodología para vivir con intención
Nadie es tan bueno como para despertarse cada día y simplemente improvisar en la vida. Sin una dirección clara, es fácil caer en la postergación infinita, dejando que los días pasen sin haber aprovechado el tiempo en lo que realmente importa. Por eso, visualizar un calendario con los 365 días del año y programar con anticipación lo esencial es clave para diseñar la vida que queremos vivir. En mi caso, mi prioridad es disfrutar tiempo con la familia y surfear, asegurándome de que estas experiencias sean parte de mi agenda y no solo un deseo pendiente.
Para lograrlo, Jessy Itzler indica una “metodología” simple pero efectiva basada en tres grandes reglas y estas son:
Definir un objetivo principal que marque el rumbo de tu año es fundamental. Este Misogì (un concepto japonés que representa un gran hito) debe ser una meta lo suficientemente importante como para que, al terminar el 2025, sea lo primero que recuerdes. Puede ser un logro profesional, una meta física o un proyecto personal. Lo importante es que sea desafiante y significativo.
Misogi de Transformación - [12/03/2025]
No todo se trata de grandes hitos; la vida también se compone de pequeñas experiencias que enriquecen el camino. Una excelente manera de asegurarte de vivir con intensidad es programar una mini aventura cada dos meses. Puede ser un viaje corto, asistir a un festival, hacer un road trip o probar una actividad nueva. Al final del año, habrás acumulado seis experiencias memorables que habrán dado sabor y variedad a tu rutina.
Los hábitos determinan nuestra calidad de vida. En lugar de intentar cambiar todo de golpe, incorpora un nuevo hábito cada trimestre. Puede ser tan simple como beber más agua, hacer ejercicio regularmente, leer todos los días o mejorar tu puntualidad. Con este enfoque progresivo, al final del año habrás sumado cuatro hábitos que fortalecerán tu crecimiento personal.
Primero planifica estas tres cosas: tu gran meta del año, tus mini aventuras y los hábitos que quieres incorporar. Solo después de esto puedes empezar a agregar otras actividades y responsabilidades a tu calendario. Este ejercicio no solo te ayudará a organizar el 2025, sino que también te permitirá diseñar una vida con intención. Un calendario bien estructurado es un recordatorio visual de cuánto tiempo tienes y cómo lo estás invirtiendo.
La realidad es el mejor maestro. No dejes que los días se escapen sin sentido. Toma el control, planifica y haz que el 2025 (o los siguientes) sea un año de puta madre.